Siempre que sea posible, debemos instalar a nuestro afectado en una habitación exclusiva para el afectado, limitando su rango de movimiento dentro de la casa para evitar su propagación y cuidando todo cualquier contacto que tengamos nosotros u otros miembros. 

De igual modo, es recomendable no compartir el baño, o realizar limpiezas exhaustivas cada vez que nuestro contagiado haga uso de éste.